"Si quereis saber quien es este valiente guerrero,
quitad las armas, vereis ser es la Dama de Arintero.
Conoced los de Arintero vuestra Dama tan hermosa
pues que como caballero con su Rey fue valerosa."
Juana era la menor de las siete hijas que tenía el Conde García, en el pequeño pueblo de la montaña leonesa de Arintero.
La historia (o leyenda, nunca lo sabremos) se remonta a la lucha entre los Reyes católicos y Alfonso V de Portugal (en apoyo a Juana La Beltraneja) en su lucha por el trono de Castilla, allá por 1472.
Para salvar el honor de la familia (ya que no hay ningun hijo varón y tendría que ir a la guerra el padre ya anciano) decide vestirse de soldado, escondiendo su condición de mujer y lucha valerosamente del lado de los Reyes Católicos haciéndose llamar el caballero Diego Oliveros.
Finalmente, es descubierto el engaño en una batalla cerca de Toro al abrirse su jubón y mostrar uno de sus pechos y es llevada ante el Rey Fernando para pagar su atrevimiento de hacerse pasar por hombre y luchar en la batalla. Sin embargo éste reconoce su valentía y la premia con prebendas a su persona y al pueblo de Arintero.
Al volver a su tierra, la leyenda oscurece su destino en el pueblo de La Cándana, no sabiendose a ciencia cierta si fue asesinada, o desapareció para siempre sin dejar rastro.